El primer menú que se adapta a tu dieta.
Nos cuentas quién eres. Te montamos la semana, comida y cena, con especialistas detrás.
Te conocemos
Te conocemos
Te conocemos
Te conocemos
1 · Tú
Nos lo cuentas una vez. Y te cambia el plato todos los días.
Lo que marcas se enciende. Lo demás sigue ahí, por si un día cambia.
Tu martes- Sin gluten, porque no puedes
- Pescado azul, porque cuidas el colesterol
- Con almendras, para llegar a los frutos secos de tu semana
Ninguna dieta es mejor que otra: cocinamos la tuya. Y cada uno de los tuyos tiene su propio perfil. Para ti y tu familia →
Calculamos lo que necesita cada cuerpo. Y cocinamos esa cantidad.
Misma carta para todos. Cantidades distintas para cada uno.
Con ese número se decide qué plato te toca, cuánta cantidad, la cena y, si falta algo, el complemento.
Mira una semana entera →Llevamos tu semana en tu móvil. Con el porqué de cada plato.
- Esta semana y la que viene, comida y cena
- Cada plato y cada complemento, con su porqué
- Cambias, cancelas o lo mandas a casa, hasta las 11:30
Verduras asadas al horno con garbanzos
Bowl de ternera y boniato
Puedes cambiarlo hasta las 11:30
Detrás de tu menú hay profesionales. Y hablas con ellos.
Firma el criterio de tu menú.
- Deja tu perfil bien hecho
- Lee tu analítica
- Te dice qué subir y qué bajar
Ajusta tu comida a tu entreno.
- Tu día sube cuando entrenas
- Te orienta con lo que ya haces
Cocina cada mañana lo que te toca.
- Recetas de siempre y platos de ahora
- Caldos, sofritos y salsas de la casa
Trabajan con referencias públicas: FAO / OMS para la energía que te toca, AESAN para legumbre, pescado azul y frutos secos, y el plato de Harvard para el reparto.
Traes tu analítica. Tu menú cambia.
Empezamos por lo que nos cuentas tú. Cuando traes una analítica, tu dietista-nutricionista la lee y afina lo que ya estábamos cocinando.
«Fuera de rango» es lo que marca tu laboratorio, no nosotros.
Lo firma tu dietista-nutricionista, con su motivo en una línea. Ni un valor de laboratorio: sólo qué sube y qué baja en tu menú.
Llevamos un enfermero a tu oficina.
- Para toda la plantilla, el primer día y sin pedir cita
- Una vez, no es una cuota
- Tus resultados no se guardan con tu comida
Tus resultados no se guardan con tu comida: a la cocina sólo llega qué subir y qué bajar. A los seis meses, te recordamos volver a medirte.
Lo pagas tú. O tu empresa.
Si lo pagas tú
Pides tu semana y te sale más barata que pedir el día. Ver precios →
Si te lo paga tu empresa
Puede ir en tu nómina. Tu empresa ve importes, nunca qué comes.
Cuéntanos cuatro cosas. Del resto nos encargamos nosotros.
Tu semana montada, cocinada cada mañana y con tu nombre en la bolsa.